11 Secretos para ser Feliz

11 Secretos para ser Feliz

Todo decimos que queremos ser felices , pero que te has puesto a pensar que es lo que ayudar a las personas a llegar esa meta ?
Aunque no podemos definir la felicidad ni aspirar a qué sea permanente, sí podemos observar los hábitos de quienes tienden a disfrutarla en su vida cotidiana y los compartimos aqui :

1. LAS PERSONAS FELICES VIVEN DE FORMA SENCILLA

Para no caer en el agujero negro de las obligaciones y cargas financieras, el estrés y las agendas a reventar, las personas felices optan por el minimalismo. Tienen pocas cosas pero bien cuidadas, y hacen pocas cosas pero bien hechas. Esto explica que en el campo sean poco frecuentes la ansiedad o la depresión.

2. LAS PERSONAS FELICES CUIDAN DE SUS RELACIONES PERSONALES

Se rodean de amigos optimistas y saludables, los cuidan y saben elegir aliados.

Sabernos parte de ese todo, en buena compañía, nos hace sentir que no estamos solos: disponemos de una familia más allá de los lazos de sangre. Ser generosos, positivos y no creernos el centro del universo es un imán para este tipo de relaciones.

3. LAS PERSONAS FELICES SIGUEN SU PROPÓSITO VITAL

A medida que crecemos, vamos encontrando nuestro lugar en el mundo, ese lugar en el que podemos ser útiles y desplegar nuestro talento. Si no has encontrado el tuyo, su búsqueda ya constituye un propósito en sí mismo. Las personas felices ponen su pasión en el centro de su vida. Así, aunque pasen por muchas dificultades, siempre tienen un por qué vivir.

4. LAS PERSONAS FELICES MANTIENEN EL EQUILIBRIO ENTRE TRABAJO Y VIDA PERSONAL

Es imposible ser un «workaholic» y celebrar la vida a la vez. Las personas totalmente absorbidas por su trabajo están sometidas a un estrés permanente, además de dormir poco o mal y de funcionar con un peligroso nivel de fatiga.

5. LAS PERSONAS FELICES SE RÍEN DE SÍ MISMAS

Todos conocemos a gente que se toma la vida terriblemente en serio, con una gravedad que les hace envejecer antes de tiempo. No son, ciertamente, de ese tipo de personas que saben que el humor es el disolvente natural de las preocupaciones.

6. LAS PERSONAS FELICES EN LUGAR DE QUEJARSE, AGRADECEN

Hay dos actitudes contrapuestas ante lo que nos sucede. Algunas personas señalan siempre lo que va mal y viven lamentando su suerte, dando relieve al lado sombrío de la vida; otras, en cambio, se fijan con gratitud en el rayo de sol que atraviesa la oscuridad y lo celebran.

Tomar conciencia de la parte agradable de la realidad, por ejemplo, con una lista diaria de gratitud, aumenta nuestra sensibilidad hacia esa clase de estímulos y multiplica los momentos de felicidad.

7. LAS PERSONAS FELICES SE OCUPAN, NO SE PREOCUPAN

Las personas proactivas no pierden tiempo en proyectarse al futuro, donde reside la ansiedad y el miedo, ni tampoco al pasado, sede de la tristeza y el rencor. Siempre están haciendo y eso las mantiene despiertas en el presente.

8. LAS PERSONAS FELICES NO PROLONGAN LOS DUELOS

No pierden el tiempo lamiéndose las heridas. Hay procesos muy traumáticos, como la muerte de un ser querido, que requieren de mucho tiempo para que podamos integrarlos, pero a lo largo de la vida tendremos que superar muchas pequeñas «muertes»: el fin de una amistad, de un amor o de un proyecto, un fracaso profesional o personal, un cambio repentino que no hemos propiciado nosotros.

9. LAS PERSONAS FELICES HACEN ACTIVIDADES AL AIRE LIBRE

Las personas con mayor vitalidad se levantan con el sol, comen a horas regulares y no se roban horas de sueño.

Al pasar tiempo en el exterior, los relojes internos y externos se sincronizan, lo cual pone también «en hora» la microbiota para digerir mejor, así como la melatonina responsable del buen sueño.

10. LAS PERSONAS FELICES PRACTICAN EJERCICIO REGULAR, PERO SIN CASTIGARSE

Nuestro estado de ánimo está muy relacionado con los niveles de energía del cuerpo.

Las personas activas y felices saben encontrar el punto medio y llevan la actividad física a hábitos saludables sin lastimarse.

11. LAS PERSONAS FELICES OFRECEN SU AYUDA AL MUNDO

Hay una relación directa entre la autoestima y la percepción de ser útil a los demás. Cuando sentimos que nuestra presencia no cuenta, que nuestros actos no tienen repercusión y que no estamos dejando huella en la vida, esta nos parece vacía.

Por eso las personas felices tienen proyectos para mejorar la sociedad y aportan su ayuda a pequeña escala.